jueves, 18 de septiembre de 2008

¿Está Porsche en la buena senda?

Me ha gustado mucho el primer post que ha publicado Julio Perdomo en su blog. Básicamente se pregunta si Porsche ha logrado mantenerse en el mercado gracias a una adaptación de sus modelos "a la baja", perdiendo la aureola de exclusividad que tradicionalmente ha mantenido la marca.


Os animo a que leáis sus reflexiones ya que son muy interesantes y a que participéis en la conversación con vuestros comentarios, tanto en su blog como en éste. Desde luego, la imagen, la gestión de la marca, la relación con sus clientes, es una pieza clave en la Gestión del Conocimiento, especialmente en el llamado Capital Relacional. Un concepto en el que avanzaremos durante el curso y sobre el que, estoy seguro, todos tenéis muchos que decir.

Una vez más os recuerdo que debéis abrir vuestros blogs durante esta semana y os animo a que comencéis a publicar, no a que os quedéis tan sólo en abrir una dirección, que por otro lado, tiene poco misterio...

¡Los espero!

4 comentarios:

Carlos González dijo...

Creo que esta noticia puede ser enfocada desde dos puntos de vista distintos: El empresarial y el de los que somos amantes de los coches.
Desde el primer punto de vista creo que Porsche acertó al rebajar el nivel de acceso a la marca, ya que se encontraba en una situación delicada y comprometida y se necesitaban aumentar las ventas. Al margen de cómo y a costa de qué lo hiciera, el tiempo les ha dado la razón en este sentido. Para demostrarlo se pueden poner dos ejemplos: Ahora mismo Porsche tiene una alta participación en VW (creo recordar que un 30%) y se pudo permitir participar en el desarrollo del motor de la Harley Davidson V-Rod. Julio Perdomo tiene razón en que, hasta la salida del Boxster y el 996, ver un Porsche por la calle era casi tan complicado como ver un Ferrari. Hoy en día ver un 996 es una cosa "normal" (no digamos ya un Boxster), pero ver un 993 (último modelo con motor de aire y reducido número de ventas), aunque sea el Carrera "básico" sigue siendo complicado.
Si lo vemos desde el segundo punto de vista, el de los amantes de los buenos coches, pues sí podemos afirmar que quizás haya bajado un poco la imagen de marca y ya no es una marca tan "romántica" como podía serlo hasta hace unos años. La pérdida de una de sus señas como es el motor de aire te hace verlos de otra manera. A mí la inclusión de la gama Boxster no me parece un fallo, sino un acierto. Porsche llevaba muchos años sin tener un roadster en su gama y han sido un tipo de coche que han dejado huella en la marca (sólo un ejemplo basta, el 550 Spyder, muy conocido por ser el coche en el que se mató el actor James Dean). Me recuerda a las mismas discusiones que surgieron con los motores delanteros de los 924, 928, 944 y 968. Ahora mismo algunos de ellos son coches de colección y están muy cotizados. Donde sí creo que han decepcionado a los más puristas es con el Cayenne. A mi gusto no deja de ser un VW Touareg carrozado por Porsche. Pero es aquí donde surge el dilema y se enfrentan estos dos puntos de vista. Si Porsche no hubiera sacado el Cayenne, quizás tampoco habría podido desarrollar un Carrera GT o un 911 GT2-GT3... Ahora nos espera otra discusión con la inminente aparición del Panamera, una berlina de 4 puertas.

Fernando Checa García dijo...

Carlos, excelente comentario. Tal vez la diversificación sea necesaria para poder sobrevivir en estos tiempos de crisis. Me alegra que recuerdes la participación de Porsche en el desarrollo de motores de Harley Davidson (veremos ese documental en clase ;-)

Incorporas un aspecto muy interesante: Porsche o VW, ¿es tan grande la diferencia? ¿Es tan sólo una cuestión de marcas? ¿de percepciones? ¿o de calidad real y de diferenciación?...

Muchas gracias por tu aporte.

Abrazos

Carlos González Ruano dijo...

Yo creo que la diferencia entre VW y Porsche sí es apreciable. En cuanto al nivel de tecnología en los motores quizás haya menos diferencia, ya que el Grupo VAG (Volkswagen-Audi Group) tiene unos recursos enormes. Aún así han sido varios los fallos endémicos conocidos en sus motores, como los turbos y caudalímetros en los motores diésel desde hace unos 10 años hasta no hace mucho. En los motores 2.0 FSI (no TFSI) no era raro ver culatas rajadas sin llegar a un alto número de kilómetros. (De ahí la vida comercial tan corta de estos motores, que ya han sido sustituidos por otros). Porsche siempre ha tenido imagen de motores robustos. De hecho ocupan siempre las primeras posiciones en las listas de fiablidad del TüV (algo similar a la ITV española, pero más completa). Aunque tampoco se han librado de algunos fallos más o menos conocidos, como los vasos de expansión de los Boxster 986.

En cuanto a calidad de interiores, creo que es donde más se aprecia la diferencia. Los acabados de VW son bastante decentes, pero los de Porsche soportan mejor el paso de los años. Aunque esto es una apreciación algo más personal basada en lo que he podido ir viendo.

Puede ser que Porsche no tenga tan en cuenta el coste de producción como lo pueda tener VW. O dicho de otra forma, VW trata de reducir costes a base de compartir piezas con coches de una calidad (o gama) similar o inferior. De ahí que puedan surgir estas diferencias en el producto final. Como curiosidad, si ves una llave del Lamborghini Gallardo (fabricado por Audi) y la de un VW Polo no encontrarás apenas diferencias. Los mandos de las luces son iguales en un A8 que en un Golf, etc etc.

A todo esto creo que hay que añadir que la hora de mano de obra en servicio oficial de VW-Audi no es precisamente barata.

Fernando Checa García dijo...

Excelente! Eso es lo que quería leer!

Enhorabuena a los dos